Lo que aprendí acerca de ganar 15 libras en 2011

Scale

Nota de la Editora: El post de hoy fue escrito por Jessica Eschezabal. Ella twitea en @ jessieeche. Uno de los temas de este año es la belleza y la imagen corporal, y hemos tenido muchos artículos increíbles. El peso corporal y lo que vemos en el espejo es una lucha diaria para la mayoría de nosotras – pero no es una a la cual estamos destinadas a seguir luchando. Si quieres leer más historias sobre esto, echa un vistazo aquí. – Lauren

Si tuviera que describir una gran parte del 2011 en una sola palabra sería obsesión. Estaba obsesionada con mi cuerpo. Siempre tratando de hacerlo más bello. Y lo peor era que se trataba de una lucha secreta.

Gané cerca de 15 libras durante el verano de 2010. Una vez volví a casa, el número en la escala me dio muchísimo miedo. De repente, me miré en el espejo y vi a una persona diferente. Vi a alguien a quien no quería parecerme.

Todavía no estoy completamente segura de qué causó esa intensa inseguridad. Por qué necesitaba desesperadamente perder el peso. Pero eso no importaba en el momento. Solo quería volver a la normalidad. Y mientras trabajaba en eso, decidí que quería tener el mejor cuerpo que pudiese tener.

Perdí horas incontables en la Internet mirando ejercicios, revistas, y modelos. Siempre me ha gustado y he apreciado la moda, pero esta vez me envolví en la industria de la moda y todas sus presiones.

Todo se trataba de mí, de mí y de mí.

Durante este tiempo Dios estaba llamando a mi puerta, pero estaba demasiado ocupada en la computadora como para levantarme y abrirle la puerta. Uno de mis mejores amigos se acercó a mí varias veces, y me preguntó si estaba bien porque me veía más delgada. Yo le aseguré que estaba bien, pero por dentro se me hizo un nudo terrible en el estómago sabiendo que lo que estaba haciendo estaba mal.

Pero no podía parar.

Traté varias veces de dejar de mirar a las modelos en Tumblr. Tenía éxito durante varios días, e incluso sentía un poco de libertad. Pero pronto me encontraba navegando nuevamente las páginas cibernéticas. Estaba encadenada.

No podía comer sin estar calculando mentalmente las calorías en mis alimentos o pensando en los ingredientes que podía tener. Me iba a dormir pensando en esto, y me despertaba pensando en esto. Nunca pensé que tenía un problema, pero hoy reconozco totalmente que estaba desarrollando un problema psicológico: anorexia nervosa.

Pero entonces Dios me salvó.

Una mañana me desperté y ya había tenido suficiente. Yo no podía vivir más así. Me estaba comiendo viva. Dios estaba golpeando a mi puerta. No podía soportar ver a su hija hermosa destruyéndose a sí misma. No podía soportar ver a su creación preciosa consumiéndose por las mentiras de su enemigo. Él me quería de regreso.

Y finalmente abrí la puerta.

Me fui a mi universidad por la mañana y le confesé todo a mi mejor amiga y le pedí que me dejara rendirle cuentas. Decidí que no iba a hacer más ejercicios hasta que sintiera que podía hacerlo sin los motivos equivocados. Desactivé todas mis suscripciones a la rutinas de ejercicio más reciente y consejos para adelgazar que estaban en línea. Eliminé todos los Tumblrs de moda y dejé de seguir a todas las modelos que seguía en Twitter. Limpié mi cuarto de la basura. Había terminado.

¿Qué me dio el poder de dejar todo y levantarme con fuerza? Dios. Yo no lo hice por mi cuenta. Hubiera sido imposible. Dios llenó mi cuerpo roto con fuerza y pude levantarme otra vez. Uno no encuentra esa fuerza en ningún otro lugar.

Esto es lo que aprendí sobre la imagen del cuerpo: si tus ojos están puestos en ti, nunca estarás satisfecha. Este mundo nos ofrece una belleza falsa. La tienes por varios años y luego se va. Las modelos de moda son una ilusión. No son reales. (¿No me creen? Vean el video Dove Evolution).

Dios dijo: “Fija tus ojos en mí.” Y así lo hice. Y todo cambió.

Me vi como la creación de Dios. Bella y maravillosamente creada.

Nunca debí vivir encadenada a las mentiras de este mundo. Dios envió a su hijo a morir por mí, así que el pecado no debe tener poder sobre mi. Yo no tenía por qué ser “lo suficientemente hermosa” para Él. Así que, ¿por qué seguir viviendo como si estuviera encadenada a eso?

En el 2011, aprendí a vivir una vida de victoria. Aprendí de mis errores del pasado y aplico estas lecciones a mi futuro.

Los pensamientos todavía vienen y me atormentan. Pero ya no necesito someterme a ellos. Al estar completamente consumida por Cristo, me pierdo de vista. Yo no importo ya. No se trata de mí, sino de él.

Quiero que mi seguridad venga de una fuente diferente. No del mundo, sino de Cristo.

Una de mis autoras favoritas, Leslie Ludy, describe a una chica consumida por Jesús a la perfección, “Su valor proviene de saber que ha sido redimida y amada por el Rey de todos los reyes. Su atención se centra en los deseos del Rey, no en sus deseos egoístas. “

A esto es a lo que estoy apuntando. Definitivamente no estoy donde quiero estar, pero me estoy acercando cada día más. Esta es mi meta para el año 2012.

“No importa en absoluto lo que el mundo piense de ellos, porque están completamente envueltos en las tremendas realidades de su Rey.”
—Obispo Bardsley

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